Ofelia

 

Este importante personaje de la obra Hamlet de William Shakespeare fue retratado hasta en tres ocasiones por John William Waterhouse en 1889, 1894 y 1910. El lienzo expuesto es el perteneciente al siglo XX, considerado, a mi parecer, el culmen de los dos cuadros anteriores sobre esta figura femenina shakespeariana. Ofelia (1910) forma parte de una colección privada, cuyo dueño no he conseguido descubrir.

 

Ficha técnica:

- Técnica pictórica: óleo sobre lienzo

- Medidas: 101,6 x 61 cm.

 

La tragedia relatada por Shakespeare trata sobre el príncipe de Dinamarca Hamlet, quien, cuando regresa a su patria, descubre que su padre ha muerto y que su madre, la reina Gertrudis, va a casarse en segundas nupcias con su tío Claudio. Después de que el fantasma de su padre se le aparezca y le revele que fue asesinado por su tío, Hamlet se centrará en vengar su muerte y en impedir que Claudio usurpe el trono. La obra trata temas tan universales como la traición, la venganza, la ira, el dolor, la locura, etc. Esta es una muy breve sinopsis de Hamlet, pues aparecen muchísimos personajes secundarios que adquieren importancia en la trama, entre ellos, Ofelia.

Ofelia (basado en el griego he ofeleía, traducido como “el socorro” o “la ayuda”), perteneciente a la nobleza de Dinamarca, es advertida tanto por su padre Polonio como por su hermano Laertes de que no se involucre con Hamlet, pues, al ser el heredero, no puede casarse con quien él elija; además, temen de que no tenga buenas intenciones para con ella. La joven obedece a sus familiares e incluso confiesa a Polonio que Hamlet entró en su cuarto y sólo la miró, que no se aprovechó de ella. Esto hace pensar a Polonio que el príncipe está enamorado de Ofelia y que ha sido un error prohibirle a su hija estar con él. Creyendo Polonio que Hamlet va a confesarle su amor a Ofelia, le dice a Claudio que se esconda detrás de un tapiz para escuchar la conversación. Pero Hamlet le dice a Ofelia que se vaya a un convento, que no va a casarse con ella y, pensando que ataca a Claudio tras la cortina, asesina por error a Polonio. Ofelia se vuelve loca tras la muerte de su padre, aunque también a causa del abandono de su amante Hamlet, pues canta canciones sobre la muerte y sobre una joven que pierde su virginidad. Es la reina, madre de Hamlet, quien narra la muerte de Ofelia: estando junto al lago cogiendo flores, se subió a una rama, se rompió y cayó al arroyo muriendo ahogada.

Acto IV, escena XXIV

 

[…]

Gertrudis

Una desgracia va siempre pisando las ropas de otra: tan inmediatas caminan. Laertes, tu hermana acaba de ahogarse.

Laertes

¡Ahogada!... ¿en dónde?... ¡Cielos!

Gertrudis

Donde hallareis un sauce que crece a las orillas de ese arroyo, repitiendo en las ondas cristalinas la imagen de sus hojas pálidas. Allí se encaminó, ridículamente coronada de ranúnculos, hortigas, margaritas y luengas flores purpúreas, que entre los sencillas labradores se reconocen baxo una denominación grosera, y las modestas doncellas llaman, dedos de muerto. Llegada que fue, se quitó la guirnalda, y queriendo subir a suspenderla de los pendientes ramos; se troncha un vástago envidioso, y caen al torrente fatal, ella y toso sus adornos rústicos. Las ropas, huecas y extendidas, la llevaron un rato sobre las aguas, semejante a una sirena, y en tanto iba cantando pedazos de tonadas antiguas: como ignorante de su desgracia, o como criada y nacida en aquel elemento. Pero, no era posible que así durarse por mucho espacio… Las vestiduras, pesadas ya con el agua que absorvían, la arrebataron a la infeliz: interrumpiendo su canto dulcísimo, la muerte, llena de angustias.

Laertes

¿Qué en fin se ahogó? ¡Mísero!

Gertrudis

Sí, se ahogó, se ahogó

[…]

 

La tragedia de la joven muestra que Ofelia pasa de simbolizar la dulzura y la inocencia a la locura más profunda. ¿Podría entonces considerarse la muerte de Ofelia un accidente, como explica la reina en Hamlet, o un suicidio al que le conduce su locura? Parece ser una mezcla de ambas, pues Ofelia aprovecha el incidente para dejarse llevar, en lugar de salir del río permite ahogarse y morir. Al comienzo del acto V, dos sepultureros hablan sobre el posible suicidio de la joven mientras cavan el hoyo en el cementerio de la Iglesia. Dicen lo siguiente:

Sepulturero 1º

¿Y es la que ha de sepultarse en tierra sagrada, la que deliberadamente ha conspirado contra su propia salvación?

Sepulturero 2º

Digote que sí: con que haz presto el hoyo. El juez ha reconocido ya el cadáver y ha dispuesto que la entierre en sagrado.

Sepulturero 1º

Yo no entiendo como va eso… Aun si hubiera ahogado haciendo esfuerzos para librarse, anda con Dios.

[…]

 

Waterhouse representó a Ofelia en 1910 momentos antes de caer al río y ahogarse. La joven se encuentra junto al arroyo que le llevará a la muerte, en un pequeño bosque o jardín oscuro, e incluso tenebroso, que contrasta notablemente con los vivos colores que el pintor le dio a Ofelia, especialmente a sus ropajes. El paisaje habla por sí solo: el momento es peligroso, da miedo e inflinge tristeza, mostrando así las emociones que posteriormente con su fallecimiento se van a desencadenar.


A lo lejos y sobre el puente que cruza el río, en la parte derecha del lienzo, Waterhouse plasmó a dos doncellas mirando directamente a Ofelia, suponemos que con expresión extraña, puesto que sería algo “anormal” ver a una joven de la nobleza de Dinamarca pasear de esa guisa, repleta de adornos florales, y en medio de un bosque.


 

El primer plano del cuadro lo ocupa plenamente Ofelia, la cual se apoya sobre un árbol (puede que el sauce que le hace precipitarse al agua) que se retuerce sobre sí mismo dando un aspecto algo macabro, contribuyendo de esta forma a la idea de peligro que embriaga la escena.

Como ya he comentado, la noble lleva un vestido que se puede calificar de “alegre”, un azul muy llamativo que destaca a primera vista con toques dorados en el pecho y en los bajos del vestido, y rojos en las mangas; además, el tono de su piel irradia claridad, luz. Esto contrasta tanto con la oscuridad del paisaje como con la situación que se vive, pues sabemos que Ofelia había perdido la cabeza y que, poco después del momento plasmado, muere de una forma “voluntaria”. Por lo tanto, esta imagen de Ofelia, es decir, su apariencia física, sus vestimentas y la postura que presenta, queda alejada de la terrible realidad: su ahogamiento y muerte.


Shakespeare (Gertrudis en Hamlet) narra que la joven estaba en el riachuelo cogiendo flores y que se había adornado con ellas (“ridículamente coronada de ranúnculos, hortigas, margaritas y luengas flores purpúreas”). En la pintura podemos observar estos comentarios, ya que Ofelia porta flores entre sus manos y también las lleva en el cabello. Las flores adquieren importancia en la obra debido a los tonos vivos, rojizos, con los que Waterhouse las pintó, destacando así junto con las vestimentas de la joven.


 Pero lo que puede ser más importante y revelador de Ofelia, lo único de lo que podemos intuir su locura y desgracia, es su rostro. La expresión es seria, puede que triste, e impasible, pues sus cejas permanecen rectas, sin ninguna curvatura que demuestre sus sentimientos. Mira al frente, a los espectadores, como pidiendo ayuda y compasión hacia el dolor que siente por su situación personal (por la muerte de su padre y el abandono de su enamorado). Al contrario de lo que se explica en Hamlet, no trasluce ningún atisbo de locura, sólo que sus ojos están algo idos, mirando más allá, posiblemente centrados en sus pensamientos y sufrimientos.


 

No he hallado datos respecto a si Muriel Foster posó como modelo para este lienzo, pero el rostro de Ofelia y el de Pampinea en Un cuento del Decamerón son bastantes parecidos, muestran rasgos comunes.


 

Quizás existan similitudes con La dama de Shallot, la cual es representada, como Ofelia, momentos antes de su muerte (aunque Elaine muestra una expresión más angustiosa y desesperada).


Y así, una vez más, Waterhouse centró su obra en una mujer, Ofelia, en un intento por mezclar la inocencia y la locura, la luz y la oscuridad, la vida y la muerte.


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Comentarios: 3
  • #1

    Anabeth (lunes, 11 agosto 2014)

    Me parece muy triste su historia, pero hay algún libro que relate su tragedia más detalladamente¿...

  • #2

    tonno (sábado, 21 mayo 2016 00:30)

    <a href="http://www.margencero.com/almiar/hamlet-shakespeare/">Hamlet: Ética y estética del drama</a>

  • #3

    tonno (sábado, 21 mayo 2016 00:31)

    <a href="http://www.margencero.com/almiar/hamlet-shakespeare/">Hamlet: Ética y estética del drama</a>