Simbolismo

 

A finales del siglo XIX, un grupo de jóvenes escritores, cansados de los movimientos realistas, decidieron escindirse de lo establecido y comenzar a escribir sobre mundos subjetivos, místicos y de ensueño. La poesía de Charles Baudelaire es considerada el punto de partida del nuevo movimiento literario, que iba en contra del Realismo y el Naturalismo y exaltaba la imaginación.

 

En pintura, el Simbolismo reivindica la verdad universal pero de forma subjetiva, es decir, que cada uno se sirve de sus sueños para reflejar su propia realidad. Mientras que en prosa se utilizaba el lenguaje metafórico, en pintura se usaba uno abstracto, subjetivo e irracional a través del símbolo; no se trata de reflejar físicamente un objeto, sino de expresar a través de él el mundo de los sueños y fantasía. El símbolo no tiene una lectura única, por lo que es muy posible que el pintor tuviese una intención diferente a lo que el espectador puede pensar cuando contemplar un lienzo del Simbolismo. Característico del Simbolismo pictórico es también la temática de la mujer fatal, muy presente en la obra de J. W. Waterhouse.


Detalle de Circe envidiosa.Waterhouse, 1892. En su rostro puede observarse una expresión seria y enfadada, dando pie a la idea de "femme fatale"
Detalle de Circe envidiosa.Waterhouse, 1892. En su rostro puede observarse una expresión seria y enfadada, dando pie a la idea de "femme fatale"

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