descubriendo las obras de waterhouse en la tate britain

 

Aprovechando mi viaje a Londres la pasada semana (del 2 al 7 de abril), busqué un hueco en la apretada agenda del turista de corta duración para acercarme a la Tate Britain y así poder ver en persona las obras que guarda de John William Waterhouse. Los lienzos que están expuestos son La Dama de Shallot (1888) y Santa Eulalia (1885).

 


Emocionante experiencia el presenciar las obras que tantas veces he pensado y analizado a través de la pantalla del ordenador. Un paso más cerca de Waterhouse.


Alma-Tadema y la pintura victoriana en la Colección Pérez Simón

 

Desde el 25 de junio hasta el 12 de octubre de 2014 se exhibe en el Museo Thyssen-Bornemisza Alma-Tadema y la pintura victoriana en la Colección Pérez Simón. En dicha exposición, donde destaca la temática grecolatina y el culto a la belleza femenina, se muestran cincuenta obras de los artistas ingleses más emblemáticos del siglo XIX como Sir Lawrence Alma-Tadema, Edward Coley Burne-Jones, Sir Frederic Leighton, Albert J. Moore o Dante Gabriel Rossetti.


 

John William Waterhouse aparece en esta exhibición como el preservador de la Antigüedad clásica frente al cambio de gusto de principios del siglo XX. Waterhouse se convirtió en el único artista capaz de introducir, en una temática ampliamente tradicional, algunos elementos evidentes de modernidad. La bola de cristal (1902), Estudio para Jasón y Medea, El filtro del amor (c. 1906-07) y El canto de la primavera, detalle (1913) son las tres obras de Waterhouse de la Colección Pérez Simón que el Museo Thyssen-Bornemisza exhibe hasta el próximo mes de octubre.

 

Folleto de la exposición sobre catálogo de Waterhouse de la tienda del museo
Folleto de la exposición sobre catálogo de Waterhouse de la tienda del museo

 

Es una oportunidad única para ver en persona pinturas de John William Waterhouse. Si os gusta su obra y la pintura victoriana en general, ¡no os perdáis esta exposición!

También podéis hacerlo desde el ordenador a través de la visita virtual que el Museo Thyssen-Bornemisza ofrece a los usuarios de la Red.



La firma de J. W. Waterhouse


No todos los artistas dejan su impronta en las obras que confeccionan. John William Waterhouse sí firmaba sus lienzos, dejaba su sello personal en la mayoría de los cuadros, pero variaba en su forma de plasmarlo. En ocasiones, simplemente escribía su firma en una de las esquinas, sin embargo, en otras, la ocultaba entre las figuras y sombras del lienzo.

 


 

Tod@s hemos oído hablar de las musas, de aquellas deidades que protegían a los artistas en la Antigüedad clásica. Los griegos buscaron una explicación a la inspiración que llevaba a los pintores, escultores, etc. a crear tan magníficas obras de arte, introduciendo entonces la acción divina.

 

Siglos después, ante el "renacimiento" del gusto por el mundo grecolatino, la idea de inspiración a través de las musas fue recuperada, aunque ya en la época fue apareciendo la musa de carne y hueso, es decir, la mujer real que, al igual que aquellas diosas, conducía a los artistas a crear grandes obras. Esas mujeres aparecían sin previo aviso en la vida de los hombres-artistas, los “encandilaban” con su belleza hasta el punto de posar para sus lienzos. En algunas ocasiones,incluso se convertían en sus amantes como pasó, por ejemplo, con Dalí y Gala, gran amor y musa del pintor catalán.

 

Por tanto, como todo pintor que se precie, Waterhouse contó con su propia musa y, aunque se cree que también fue su amante, no hay pruebas que lo corroboren. Esa mujer que tanto inspiró a Waterhouse fue Muriel Foster, que tan sólo contaba con 15 años cuando comenzó a posar para el artista.

Muriel Foster
Muriel Foster

 

En calidad de modelo, Muriel aparece en gran cantidad de cuadros de Waterhouse, más incluso que su propia esposa Esther Kenworthy.

 

La siguiente galería de rostros femeninos en los lienzos del artista nos permite comprobar las similitudes entre los diferentes personajes así como corroborar las semejanzas con Muriel Foster a través de su fotografía (arriba). ¿Veis parecido entre la musa y las pinturas o Waterhouse la veía con muy buenos ojos?



 

Waterhouse sentía interés por reflejar en sus lienzos a todo tipo de mujeres hermosas, entre ellas a ciertos personajes mitológicos femeninos. Presenta a estas mujeres de ensueño bajo la idea de femme fatale, es decir, como seres malvados y envidiosos. En algunos de sus lienzos refleja cómo estas malas mujeres atraen con sus encantos a los hombres jóvenes, aspecto muy característico tanto de las lamias como de las sirenas.

 


La Esclava (1872), primer lienzo de John William Waterhouse
La Esclava (1872), primer lienzo de John William Waterhouse

 

Las obras de John William Waterhouse me fascinaron desde el primer momento en que las vi -y eso que no he tenido la oportunidad de verlas físicamente-. Sin embargo, me resultó casi imposible encontrar una Web en la que se hablase detenidamente de este pintor.

 

Por este mismo motivo me he decidido por escribir un blog sobre Waterhouse y su labor artística. Espero que os sirva de mucho y que disfrutéis leyéndolo igual o más de lo que yo voy a disfrutar haciéndolo. ¡Bienvenidos!