"Un cuento del Decamerón"

 

John William Waterhouse se vio influenciado, entre otras cosas, por la literatura italiana, elaborando así en 1916 esta representación del Decamerón. El lienzo se haya en Liverpool, Inglaterra, concretamente en el Lady Lever Art Gallery.

 

Ficha técnica:

- Óleo sobre lienzo

- 101 x 159 cm.

 

El Decamerón (“los diez días” o “jornadas”), obra realizada por Giovanni Boccaccio entre 1249 y 1353, se compone de 100 cuentos centrados alrededor de tres temas: el amor, la fortuna o la suerte y la inteligencia. La narración comienza explicando el marco histórico del momento: la peste bubónica asolando Florencia a mediados del siglo XIV. Huyendo del peligro de la epidemia, un grupo de diez jóvenes, siete mujeres y tres hombres, se refugian en una villa a las afueras de la ciudad. Y, para entretenerse, cada uno de ellos cuenta una historia por noche en mitad del campo, siendo en total diez noches (diez historias) las que pasan fuera de Florencia; cada uno es nombrado jefe o rey por día, eligiendo entonces aquél el tema central de los cuentos.

 

La obra marcó la diferencia entre el Medievo y la Edad Moderna o Renacimiento, pues ensalza los temas profanos y burgueses, elimina los rasgos fantásticos propios de la época anterior e introduce las primeras críticas a los ideales y costumbres medievales.

 

Como ya he mencionado, los temas principales del Decamerón son el amor, la fortuna y la inteligencia, pero los tres bajo un aura profana; es decir, que no es un amor cortés, sino sexual (adulterio, excesiva sensualidad y vicio de la mujer, que no queda saciada…), y la fortuna e inteligencia se refiere a la astucia no del hombre noble y valiente, sino del ladrón, embustero y adúltero. El sexo adquiere una gran importancia, pero también tiene mucha relevancia la crítica a la Iglesia, especialmente a los clérigos.

 

Boccaccio introdujo alegorías en su obra, concretamente en los protagonistas florentinos. Las siete mujeres principales, Pampinea, Fiameta, Filomena, Emilia, Lauretta, Neifile, y Elisa, representan las cuatro virtudes cardinales y las tres teológicas (propias de la Edad Media): Prudencia, Justicia, Templanza, y Fortaleza, por un lado, Fe, Esperanza y Caridad por otro. Los tres varones reflejan el alma dividida según la tradición griega: Pánfilo es la Razón, Filostrato es el Apetito Irascible y Dioneo, el Apetito Concupiscible.

 

Un cuento del Decamerón refleja una de las jornadas nocturnas de cuentos, aquella en la que el jefe es uno de los hombres, pues las damas miran atentamente al joven vestido de rojo que parece estar hablando.

Aunque en la obra aparecen diez jóvenes protagonistas, Waterhouse pintó tan sólo a nueve (falta una de las mujeres). Los nueve se sitúan en el jardín de la villa que los protege de la peste, pues dos de los varones están sentados en unas escaleras cubiertas por una alfombra (a la derecha), las que probablemente conduzcan a la casa; a las escalinatas se une lo que parece ser una pequeña fuente, ya que muchos de los cuadros que reflejan estas reuniones propias del Decamerón introducen una fuente, muy posiblemente porque ayudan a crear un ambiente bucólico, de paz y relajación. El resto del suelo del jardín, donde se sientan las mujeres, está cubierto de césped y flores. El fondo de la escena, mucho más oscura que el primer plano, está repleto de árboles, aunque en el centro aparece una especie de laberinto, del que sólo puede verse el arco de entrada. En la lejanía, más allá del laberinto, se vislumbra una torre o campanario, quizás perteneciente a la infectada Florencia.

 

En la obra destaca, por encima de todo, el colorido de las vestimentas de los siete personajes que aparecen en el primer plano. Los vivos colores que Waterhouse utilizó (rosa, rojo, verde, lila, azul…) y los estampados transmiten alegría a los espectadores, aunque esto contrasta con la oscuridad del fondo del jardín. También las posturas de los personajes, sentados y relajados, y sus caras reflejan la tranquilidad del momento, lo cual se contrapone al peligro que los florentinos estarían pasando a causa de la plaga de peste. Tanto el paisaje como la forma de presentar a los personajes contribuyen a crear ese ambiente relajado, tranquilo y pacífico.

 

La modelo y posible amor prohibido de John W. Waterhouse Muriel Foster posó para este cuadro. Muriel sirvió de modelo para la joven del lienzo que viste de amarillo o beige, la que muy posiblemente sea Pampinea; he llegado a esta conclusión porque Pampinea, siendo la primera que encabeza el gobierno en la villa y en la narración de cuentos nocturnos del Decamerón, lleva sobre la cabeza una pequeña corona de adorno y ocupa un lugar casi central en la composición de la pintura.

 

No he encontrado fuentes que me ayuden a averiguar el nombre de cada una de las figuras que aparecen en el cuadro. Creo saber que la joven vestida completamente de rosa y que lleva un moño con redecilla es Fiameta, ya que en otros lienzos de diversos pintores se encuentra cantando o lleva un instrumento musical como el que aparece en Un cuento del Decamerón en el césped junto a ella. El varón vestido de rojo lleva el mismo instrumento de cuerda, una guitarra de la época, la cual se diferenciaba de la latina por su fondo abombado; más adelante fue conocida como mandola.

 

El aspecto de este hombre, junto con la guitarra, recuerda a los juglares medievales, a aquellos artistas que tocaban instrumentos musicales, cantaban y contaban leyendas e historias. Continuando con esta idea, los diez jóvenes del Decamerón actúan como juglares, aunque los temas de los que hablan ya no sean propios del Medievo.

 

Los demás personajes no se exactamente quiénes son. El varón que lleva la guitarra podría ser Pánfilo, pues, además de que Boccaccio le diera la cualidad de la Razón, su nombre significa “todo amor”, razón por la que Waterhouse podría haberlo pintado en un primer plano, con mayor importancia, y a modo de juglar; además, en el libro está enamorado de Fiameta, aquella que en la pintura también tiene una guitarra. Lauretta, como representante de la Fe, podría ser la joven vestida de oscuro cuyo rostro está totalmente de perfil, ya que el gesto de su mano izquierda, apoyado en el pecho, y su expresión de ojos perdidos recuerda al rezo o pequeño éxtasis de las creyentes.

 

La dama vestida de lila con una rosa en la mano podría representar, por su gesto de cansancio o aburrimiento (la mano sujetándose la cabeza), a Elisa, la más joven de las siete mujeres. En cuanto a la joven rubia vestida de verde que parece no atender a la historia que se cuenta, podría ser Neifile o Emilia: la primera es la joven iniciada en los amores, alegre y vitalista que representa la Esperanza, mientras que la otra es descrita por Boccaccio como una mujer narcisista, como un objeto para ser visto y deseado. Quizás, por su cabello rubio, su vestido que deja al aire los hombros y parte del pecho, y el hecho de estar cogiendo flores, sea la sensual Emilia.

 

Respecto a los dos varones restantes, resulta difícil saber cuál es cuál, Filostrato o Dioneo. Puede ser que aquél que aparece en la escalera, junto a Pánfilo, sea Dioneo, el hombre lujurioso al que le gusta disfrutar la vida, puesto que fue pintado por Waterhouse con un rostro muy bello.

 

Las dos figuras que aparecen al fondo, al lado de un árbol repleto de flores o frutos (no se vislumbra bien lo que es; si fuesen manzanas, éstas simbolizarían el pecado, la lujuria), podrían ser Filostrato el hombre y Filomena la mujer. Él es un personaje vencido por el amor, mientras que ella es, de entre las siete damas, la más discreta y prudente. Puede que por ello, por la discreción ella y por el amor (puede que hacia Filomena) él, aparezcan en un muy segundo plano observando directamente la escena principal protagonizada por sus compañeros.

 

Waterhouse, siguiendo su pasión por la belleza femenina, le vino “como un guante” utilizar el Decamerón como inspiración, pues Boccaccio también mostró una gran predilección por la figura femenina, aunque de un modo más erótico que el pintor romano. Así, Waterhouse hizo protagonizar Un cuento del Decamerón por las mujeres, pues estas ocupan el centro y primer plano del cuadro.

 

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Comentarios: 2

  • #1

    WTE (lunes, 05 septiembre 2011 12:51)

    Muy detallista y elaborado el comentario: haces que apetezca leerse el Decamerón, y por supuesto, saber más de este pintor de lo fantástico, que es Waterhouse.
    Lástima que no se sepa exactamente qué personaje es cada figura, aunque tu aproximación sigue siendo muy buena.
    Seguiremos con interes los comentarios del resto de sus obras, porque parece que hay mucho que contar...

  • #2

    johnwilliamwaterhouse (jueves, 08 septiembre 2011 13:12)

    Muchas gracias por el comentario. Apoyos así hacen que valga la pena seguir adelante con la página. Gracias de nuevo

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